PUERTO MONTT - SUR DE CHILE - PATAGONIA - TORRES DEL PAINE - CHILOÉ |
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Este sur de Chile tan nuestro y del mundo!. El enunciarlo evoca en mi mente tantos sentimientos difusos, etéreos, gráciles, inefables. Me pregunto: ¿Qué es el sur?, ¿Dónde germina?, ¿Dónde fenecen sus confines?
Algunos en su búsqueda onírica lo llaman Patagonia, nombre que se disputan como si se tratara de un gran botín intangible, de un tesoro lengüístico o geográfico que enarbolan con orgullo. Otros lo atesoran paradójicamente en su mente como un lugar calido y r.ecóndito
En fin; al final que importa si este sur de Chile se viste con ríos de agua cristalina que desciende sinuosa y fresca desde grandes e incólumes montañas, mientras la nalca acurruca al gran ciprés que abre sus brazos retorcidos que se bifurcan para cobijar la flora siempreverde; que se enseñorea entre la luz y sombra de la foresta. en ceremonia añosa de cómplices abrazos verdes. |
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E n ese fragor del verde sempiterno, el paisaje se viste de blanco dando paso a diáfanos y milenarios glaciares que se tienden cuan largos sobre la tierra amodorrada que se deja acariciar por sus gélidos coloquios.
Allá en el cielo, los pincelados arreboles vestidos de gris y anaranjado, sigilosamente avanzan cuan vigías de la altura. En este devenir de cíclicos procesos la lluvia aparece de la nada, con estrépito, construyendo una gran muralla de millones de goterones y granizos.
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Otras veces se deja caer como una tenue capa de rocío que viene a investir de vida a este sur maravilloso
.Acá, una secuencia indescriptible de montañas, acantilados impenetrables, islas, fiordos y canales escuchan eternamente el silencio profundo que solamente es interrumpido por el ulular del viento, el cantar del chucao y el oteo lejano del cóndor sureño.
Entretanto, ya no muy lejos de aquí, el hombre avasalla en nombre del progreso y ha comenzado a pisotear este paraíso virgen que en algún momento se transformará en un pulular raudo del gentío que transitará por nuevas calles, regidos por un rojo, un verde y un amarillo.
Pero mejor no hablemos de ese aciago futuro. Es preferible seguir hablando de este sur tan nuestro y del mundo, al cual lo queremos invitar a usted para que compartamos el regocijo de estas experiencias que le aseguramos serán inolvidables. |
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Texto de Raúl Carvajal Casanova |
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